miércoles, 4 de enero de 2012

RECORTES EN EDUCACIÓN

Cuando los gobiernos necesitan gastar menos dinero en educación sólo saben una cosa al respecto de la educación: Que quieren gastar menos dinero en ella. En la actualidad nos encontramos en un proceso inevitable de reducción del gasto público en educación. Pedirle al gobierno que sancione a los bancos y a las rentas más altas en vez de destruir el futuro de nuestra nación acabando con la educación y la sanidad públicas, sería como pedirle peras a un olmo. Ya que son precisamente los banqueros y las rentas más altas quienes han colocado al gobierno en el gobierno. En vez de eso, lo que sí creo que puedo hacer desde aquí, es dar una opinión de cómo deben ser esos recortes en educación. Porque también es cierto que el dinero que se está gastando no está del todo bien invertido.

1. Hay un exceso de titulaciones distintas:
Esto es debido en muchos casos, a la pretensión de generar empleados de empresa para un puesto de trabajo determinado. Hay prácticamente una carrera universitaria para cada puesto de trabajo. Esto es un error. Debe de haber una carrera universitaria por cada rama de conocimiento lo suficientemente amplia para requerir un estudio especializado.
El gasto en mantener tantos planes de estudio es mucho mayor no sólo debido al menor número de alumnos por carrera si no en cuanto a personal administrativo y de organización necesario: jefes de estudios, decanos, etc. para cada carrera.

2. Hay un exceso de universidades:
Cada universidad tiene su personal administrativo, rectores, vicerrectores, despachos... Es una bobada que en Madrid haya tantas universidades distintas cuando ya se ha comprobado, y es cosa habitual, que una misma universidad puede tener varios campus distribuidos por distintos municipios. Entonces no se entiende porqué no pueden abrir nuevos campus en vez de crear nuevas universidades. Esto es un derroche que no me explico.

3. Pocos alumnos en las aulas:
En principio parece una buena idea del plan Bolonia lo de que tenga que haber menos alumnos por aula. Lo que pasa es que esto no sirve de nada si no se reeduca a los profesores para que cambien su manera de dar clase. Aunque tengan un grupo de 10 alumnos, los profesores dan la clase exactamente igual que si tuviesen 100 alumnos. Si los profesores no hablan con los alumnos no creo que sea tanto porque tengan muchos alumnos (aunque también), si no porque no saben hablar (ni profesores ni alumnos), ni creen que hablar sirva para nada. En todo caso puede que los bajos sueldos también contribuyen a que los profesores no quieran implicarse demasiado en su trabajo. Sabido es que los profesores muchas ingenierías ganan más por trabajos de I+D para empresas que por las clases que dan en la universidad; y, en general, se valoran mucho más los logros no docentes del profesor, que los logros como docente (capacidad para generar alumnos brillantes, entusiastas...).
Entonces, hasta que estemos preparados para aprovechar ese avance, no creo que hubiese mucho problema en poner clases de más alumnos.

4. Conclusión:
Lo que harán será despedir profesores y pagar menos a los que queden. No creo que reduzcan titulaciones, ni universidades; ni que aumenten el número de alumnos por clase. Lo que harán será que los profesores que queden darán más horas de clase por el mismo dinero. Con esto conseguirán muy poco ahorro y empeorarán notablemente la calidad de la educación.