viernes, 11 de septiembre de 2009

Los Altercados de Pozuelo de Alarcón

Se puede ver la noticia de El País, haciendo click aqui.

¿Qué creían, que producir jóvenes ignorantes no iba a tener ninguna consecuencia? Ya sabemos que para los estados, una juventud culta, bien formada, emprendedora, inteligente y trabajadora, supone el peor de los dolores de cabeza. Pero si nos pasamos con las campañas masivas de estupidización ocurren estas cosas como los altercados de Pozuelo, que no son más que una pequeña muestra de lo descuidada que tenemos la educación de nuestros jóvenes.

Cito de Freud aquella frase de que ningún estado puede pensar la felicidad del sujeto. Quiere decir, supongo, que la felicidad no es algo que se puede alcanzar definitivamente, y que por lo tanto no se puede dar u otorgar como cualquier otro bien. Es decir, que no se trata de un bienestar, o un confort, porque eso sí que hay estados que lo pueden dar. Cito este pensamiento para decir que los jóvenes tienen que transformar algo siempre. No podemos pretender que hagan exactamente lo mismo que las generaciones anteriores; que se conformen con lo que hay; que se acoplen al sitio que se les deje y punto. No, hay que contar conque ellos tienen que hacer algo.

La educación no es un adiestramiento como el de los animales. Lo que se hace con las personas en su formación es darles herramientas, instrumentos, máquinas teóricas (que es lo que son los conceptos científicos)... en definitiva: herramientas para transformar la realidad.

Lo que digo es muy sencillo. Si enseñámos a los jóvenes a construir edificios, a escribir libros, a diseñar máquinas poderosas... construirán otros edificios que los que nosotros hubiéramos pensado; escribirán libros imposibles para nosotros; diseñarán máquinas imprevisibles... pero si no les enseñamos nada, si no queremos que nos quiten el puesto de trabajo y preferimos no darles ninguna herramienta de transformación de la realidad, entonces de todos modos transformarán la realidad, pero con piedras y palos. Se dedicarán a demoler la realidad.

Yo creo que es mejor educar a los jóvenes aunque después nos vayan a molestar un poco y vayan a querer cambiarlo todo. Es ley de vida.

Kepa Ríos Alday