viernes, 8 de abril de 2011

Jóvenes sin futuro, estudiantes indignados

Hoy he visto en El País una noticia sobre una manifestación de jóvenes sin futuro: http://www.elpais.com/articulo/espana/manifestacion/Juventud/Futuro/acaba/bronca/elpepuesp/20110407elpepunac_4/Tes Después, me ha sorprendido mucho, al ir a escribir en Google la palabra "joven...", según pulsas la 'n', se autocompleta el texto y aparece en el desplegable: "jóvenes sin futuro". Veo que hay un montón de noticias y debates sobre este tema en la web. Como director de una academia universitaria, profesor, y estudiante de psicoanálisis, me parece que debo decir algo al respecto. De momento se me ocurre una cita de Freud: "Cuando soñamos con ladrones y sentimos miedo, los ladrones son imaginarios, pero el miedo es real". Yo creo que algo así está pasando a nuestros jóvenes: La indignación es real, los motivos... no está tan claro. Aparentemente se quejan de que no tienen futuro, que no tienen trabajo, que no pueden emanciparse... y esto es verdad, pero no creo que esto sea el motivo principal de la indignación. Efectivamente se deben dar cuenta que la vida que les espera no es muy interesante ni apetecible. Se les enseñan a amar cosas estúpidas que no proporcionan ningún goce: el éxito, el dinero, la posesión de bienes, el poder... que además son todo cosas que, por definición, sólo deben poder alcanzar unos pocos privilegiados (¿podría ser rico y famoso el 100% de una sociedad?). Entonces se convierten en amantes de las apariencias, de la imagen; se les condena a vivir de fantasías, a la frustración, la hipocresía más extrema. De esto ya casi no se encarga la publicidad. Ya no hace falta publicidad porque la cultura que les llega a los jóvenes es directamente publicidad. La música, las películas, los video clips, los programas de televisión... venden más que los anuncios, y los anunciantes lo saben perfectamente. Los grandes capitalistas no necesitan hacer publicidad, dirigen las corrientes ideológicas que establecen las escalas de valores de las masas, de los gobiernos, de las sociedades. A mí no me importa lo que hagan los jóvenes. Es muy difícil recomendarles nada. Lo más difícil hoy en día es darse cuenta de lo que está pasando, de cómo es la vida que se nos propone, de cómo es el mundo que tenemos para vivir. Yo recomiendo leer, escribir, psicoanalizarse, estudiar... Cuando uno se da cuenta que la vida que nos proponen es una mierda puede hacer algo un poco distinto, puede escapar en alguna medida. ¡Seguiré escribiendo!

2 comentarios:

Luis dijo...

Amigo Kepa. Dejame decirte algo...los jovenes NUNCA han tenido un futuro. Eso es una panacea como una casa. Yo de joven mi madre se eslomo para que estudiara una carrera y tuviera un futuro. Desgraciadamente al ser de familia humilde y sin padrinos me he convertido en un adulto con futuro precario, pese a mi carrera y la que vuene en camino tengo un trabajo mal pagado pero que me paga las facturas y me llena la tripa. Eso eso futuro?. Yo queria ser investigador y soy conserje suplente y no ha sido por falta de ganas sino de padrinos influyentes. Y si yo matandome en una epoca "facil" acabé asi, que oportunidad tienen los jovenes ahora?
Saludos

Kepa dijo...

Hola Luis, gracias por hablar en el blog.
Si tienes una buena formación y has estudiado con ahínco no creo que debas maldecir tu suerte. La formación, la cultura, el conocimiento, ya son una riqueza ¿no? ¿O sólo valoras el dinero?
Además, hay un aforismo de Almafuerte (¿lo conoces? Consulta http://www.las2001noches.com) que dice que merecer una cosa es lo mismo que poseerla, y que quien así no lo piensa es que no es digno de la cosa aquella. Esto se puede aplicar muy bien al dinero y las cosas que se pueden conseguir con él.
En cualquier caso, es cierto que hay mucha injusticia social, pero también hay grietas en la sociedad por donde uno se puede labrar un futuro aunque no sea el oficial, el del estado, la familia... hay muchos futuros, pero hay que producirlos. ¿Has pensado alguna vez psicoanalizarte? Un abrazo. Kepa