Saber preguntar es muy importante. Un alumno que sabe preguntar tiene el 99% del trabajo resuelto. De hecho, pienso que lo más importante que se puede aprender de profesor es a preguntar correctamente, de forma que te puedan ayudar.
Una pregunta no es lo mismo que una orden o un encargo, esto es, decirle al profesor: "Explícame esto" o "dime cómo se hace esto", eso no son preguntas, son peticiones, ese alumno estaría necesitado de una fuente de información, un libro, Internet,... pero no de un profesor. El profesor puede aportar alguna información al alumno, pero es más interesante cuando el alumno aprende a procesar por sí mismo la información de los libros, apuntes, etc.
Otra cosa que no es una pregunta es cuando la pregunta es para examinar al profesor. Por ejemplo: ¿Cuánto da esto? ó ¿Sabes hacer esto? Yo llevo casi diez años dando clase de programación y electrónica, además trabajo en el campo, y si me hacen alguna pregunta así a bote pronto, es probable que no pueda contestar. ¿Qué gana el alumno con esto? Nada, en todo caso pierde un profesor. De hecho, yo, a veces, aunque conozca la respuesta, si la pregunta es para examinar al profesor, prefiero decir al alumno que lo mire en sus apuntes o en el libro; no caer en ese juego infructuoso.
Es que pienso que mi trabajo es enseñar a los alumnos a preguntar, enseñarles a estudiar, a aprender. Y no es que este sea mi trabajo porque a mi me guste más. Nada de eso, yo estaría más cómodo siendo una enciclopedia andante, pero es que mi experiencia me dice que así gano más dinero; los alumnos obtienen mejores resultados y me recomiendan a sus compañeros; en fin: soy un profesional mejor considerado.
La pregunta correcta, la que más permite trabajar al profesor y más beneficia al alumno, es cuando el alumno plantea un proceso, el proceso que ha seguido y muestra un punto a partir del cual no ha podido seguir. Tiene que decirle al profesor: " he hecho esto y esto, he llegado hasta aquí y no puedo seguir". Ahí es donde un profesor puede trabajar y donde el alumno va a utilizar adecuadamente a ese profesional tan valioso.
Además de trabajar como ingeniero, me dedico profesionalmente a la docencia en mi propio centro de formación: Academia Cartagena99. También estudio psicoanálsis. Me gusta mi trabajo, aprendo cosas nuevas cada día. Considero que aprender es lo más fascinante que existe en la vida.
jueves, 10 de enero de 2008
martes, 8 de enero de 2008
¿Que si me veo con 60 años dando clase?
Hoy me han hecho esta pregunta. Hablaba con otro profesor respecto a planes de futuro y él me preguntó ¿pero tú te ves con 60 años dando clase a grupos de 40 o 50 personas?
Yo respondí que sí, pero que para eso había que empezar a trabajar ya.
Hay profesores que no aguantan en la profesión ni un mes, hay otros que aguantan mucho tiempo o toda la vida, pero a duras penas. Todos hemos conocido alguna vez a algún profesor chiflado, a alguien que a base de dar muchas clases durante muchos años, presente un aspecto deteriorado, o se haya incluso vuelto un poco loco, al menos en apariencia, en el desempeño de su profesión. A mi entender esto se debe a que tienen una forma insana de pensar su oficio y su profesión. Bueno, más que decir "tienen", tendría que decir "se tiene", porque esta forma insana de entender cual es la labor del profesor, es hoy día ampliamente aceptada.
En efecto, se piensa que el profesor tiene que ser muy activo, que tiene que hacer cosas y esforzarse para que los alumnos aprendan. Por mi parte sé que cuanto más activo sea el profesor y cuanto más se esfuerce porque los alumnos aprendan, peores serán los resultados.
Con esto no quiero decir que el profesor no trabaje, lo que pasa es que su trabajo, la característica fundamental de su trabajo, consiste en permitir que otros aprendan, es decir, debe detener su crecimiento para que otros puedan crecer; debe dejar de ser alumno, debe dejar de interesarse por sus propios conocimientos para que el interés recaiga sobre los conocimientos de sus alumnos... Y todas estas cosas cuestan un trabajo, un trabajo que no siempre quiere decir un esfuerzo o una actividad. El trabajo del profesor es predominantemente pasivo, es decir, su trabajo consiste más en "dejar hacer" que en "hacer".
Yo respondí que sí, pero que para eso había que empezar a trabajar ya.
Hay profesores que no aguantan en la profesión ni un mes, hay otros que aguantan mucho tiempo o toda la vida, pero a duras penas. Todos hemos conocido alguna vez a algún profesor chiflado, a alguien que a base de dar muchas clases durante muchos años, presente un aspecto deteriorado, o se haya incluso vuelto un poco loco, al menos en apariencia, en el desempeño de su profesión. A mi entender esto se debe a que tienen una forma insana de pensar su oficio y su profesión. Bueno, más que decir "tienen", tendría que decir "se tiene", porque esta forma insana de entender cual es la labor del profesor, es hoy día ampliamente aceptada.
En efecto, se piensa que el profesor tiene que ser muy activo, que tiene que hacer cosas y esforzarse para que los alumnos aprendan. Por mi parte sé que cuanto más activo sea el profesor y cuanto más se esfuerce porque los alumnos aprendan, peores serán los resultados.
Con esto no quiero decir que el profesor no trabaje, lo que pasa es que su trabajo, la característica fundamental de su trabajo, consiste en permitir que otros aprendan, es decir, debe detener su crecimiento para que otros puedan crecer; debe dejar de ser alumno, debe dejar de interesarse por sus propios conocimientos para que el interés recaiga sobre los conocimientos de sus alumnos... Y todas estas cosas cuestan un trabajo, un trabajo que no siempre quiere decir un esfuerzo o una actividad. El trabajo del profesor es predominantemente pasivo, es decir, su trabajo consiste más en "dejar hacer" que en "hacer".
lunes, 7 de enero de 2008
Cobra mientras duela (Hipócrates)
"Cobra mientras duela" es una frase de Hipócrates que a mi entender habla de ciertos aspectos del hombre, al menos del hombre griego (prototipo del hombre occidental actual). ¿Por qué ese consejo de cobrar mientras duele cuando normalmente el resto de sevicios (repostería, limpieza, reparaciones...) se cobran siempre a posteriori? ¿Acaso teme el médico no poder contentar a su paciente?
Es curioso que aún hoy en día, la educación y la sanidad siguen cumpliendo algunas particularidades en lo que respecta al sistema de cobros. Es decir, son dos sectores donde la subvención pública es siempre muy importante. Y cuando el prestador del servicio es una empresa privada o un profesional, el cobro de los servicios suele efecturarse por adelantado o estableciendo una cantidad fija periódica.
Si tuviera que buscar una explicación a esta particularidad, lo primero que diría es que son servicios indispensables y que por eso se tiende a asegurar su contratación, no dejándola a merced de la situación económica de los ciudadanos, pero ¿acaso sucede así con la comida o el agua? La comida se paga cada vez y si no tienes dinero no comes, sin embargo todo el mundo (o la mayoría) consigue de un modo y otro, dinero para comprar alimentos.
Lo mismo pasa con la ropa de abrigo, o con el acceso a un techo donde cobijarse, son bienes privados, todo el mundo está acostumbrado a pagar por ellos, y son totalmente necesarios ¿qué pasa entonces con la formación y la salud?
La respuesta es muy compleja. Tal vez tenga que ver con que en la salud y la formación el servicio que se presta no se ve fisicamente, no se intercambia ningún objeto, pero tampoco creo que sea así. Por ejemplo en los proyectos de ingeniería se vende un trabajo intelectual y, aunque se venda en papel, el papel no es por lo que se paga sino por el contenido, es decir, que también se paga por algo invisible, intocable, etc.
Me gustaría estudiar esto más a fondo, pediré en el Grupo Cero que me recomienden alguna lectura. Seguro que Freud pensó algo al respecto. A lo mejor cuando habla de las resistencias a la curación... Claro, porque no pagar es como no aceptar el servicio recibido, intentar que no tenga efecto, rechazar, devolver el bien recibido.
Lo dejo para otro artículo.
Es curioso que aún hoy en día, la educación y la sanidad siguen cumpliendo algunas particularidades en lo que respecta al sistema de cobros. Es decir, son dos sectores donde la subvención pública es siempre muy importante. Y cuando el prestador del servicio es una empresa privada o un profesional, el cobro de los servicios suele efecturarse por adelantado o estableciendo una cantidad fija periódica.
Si tuviera que buscar una explicación a esta particularidad, lo primero que diría es que son servicios indispensables y que por eso se tiende a asegurar su contratación, no dejándola a merced de la situación económica de los ciudadanos, pero ¿acaso sucede así con la comida o el agua? La comida se paga cada vez y si no tienes dinero no comes, sin embargo todo el mundo (o la mayoría) consigue de un modo y otro, dinero para comprar alimentos.
Lo mismo pasa con la ropa de abrigo, o con el acceso a un techo donde cobijarse, son bienes privados, todo el mundo está acostumbrado a pagar por ellos, y son totalmente necesarios ¿qué pasa entonces con la formación y la salud?
La respuesta es muy compleja. Tal vez tenga que ver con que en la salud y la formación el servicio que se presta no se ve fisicamente, no se intercambia ningún objeto, pero tampoco creo que sea así. Por ejemplo en los proyectos de ingeniería se vende un trabajo intelectual y, aunque se venda en papel, el papel no es por lo que se paga sino por el contenido, es decir, que también se paga por algo invisible, intocable, etc.
Me gustaría estudiar esto más a fondo, pediré en el Grupo Cero que me recomienden alguna lectura. Seguro que Freud pensó algo al respecto. A lo mejor cuando habla de las resistencias a la curación... Claro, porque no pagar es como no aceptar el servicio recibido, intentar que no tenga efecto, rechazar, devolver el bien recibido.
Lo dejo para otro artículo.
sábado, 5 de enero de 2008
Cuanto es el minimo de horas???
Esta pregunta, en alguien que viene a un centro de docencia de apoyo, es un indicador de desconfianza. Yo al principio pensaba que desconfiaban del profesor o del centro, de que no fueran de buena calidad etc. Pero de lo que realmente desconfian es de ellos mismos. Hay una parte de cada alumno que se opone a su propio crecimiento, es como una nostalgia que actúa inconscientemente. Por otro lado, en los padres del alumno también hay algo que se opone a que su hijo crezca y se desenvuelva correctamente como estudiante, tal vez sea el miedo a hacerse viejos, o a sentirse inútiles, etc. en el fondo está el miedo a la muerte supongo. Pero no quería analizar esto tan en profundidad.
En realidad lo que me interesa pensar es cómo debemos responder en el centro a este tipo de preguntas de los padres. Yo creo que a los que no tengan claro lo que quieren hay que recomendarles tengan alguna entrevista con el especialista. Se les puede decir: Especialista en educación y docencia de apoyo, pero realmente es un especialista en problemas familiares, ya que los problemas de los jóvenes de la casa no suelen ser exáctamente de ellos.
Cuando las familias tienen algún tipo de problemática, es muy fácil que esto se refleje en los resultados escolares de los hijos. La mayoría de los chicos conflictivos, con problemas de concentración, despistados, vagos, etc. se ponen a estudiar sólos directamente en cuanto alguien puede pensar que no tienen ningún problema. O mejor dicho, en cuanto su lugar de estudio (tanto lugar físico como lugar ideológico, es decir, el sitio donde muestran sus progresos, el sitio donde crecen como estudiantes) es un lugar distinto que el que les proporciona su entorno familiar; un lugar libre de obstáculos donde se les permita desarrollarse intelectualmente de forma independiente.
El problema es que muchas familias prefieren pensar que es el chico el que tiene problemas y no reconocer que es la familia o los padres los que los tienen.
Tampoco es que podamos decir esto directamente a las familias que vienen. Lo que si estoy pensando que tenemos que hacer es redactar un pequeño escrito de bienvenida para los estudiantes de la ESO y Bachillerato que vengan al centro con sus padres, sugiriendo como solución completa a su problema, que además de apuntar a su hijo a la academia, contraten alguna sesión con nuestro psicoanalísta colaborador (que será el Departamento de Clínica de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero).
Eso es, esa es la solución. Una carta para los padres, para todos los padres que vengan a la academia (porque también hay universitarios que vienen con sus padres). Una carta que sencillamente les recomiende tratar sus inquietudes en un espacio adecuado y hablar con un especialista para poder elaborar correctamente y sin muchos sobresaltos, las vicisitudes del crecimiento de sus hijos.
En realidad lo que me interesa pensar es cómo debemos responder en el centro a este tipo de preguntas de los padres. Yo creo que a los que no tengan claro lo que quieren hay que recomendarles tengan alguna entrevista con el especialista. Se les puede decir: Especialista en educación y docencia de apoyo, pero realmente es un especialista en problemas familiares, ya que los problemas de los jóvenes de la casa no suelen ser exáctamente de ellos.
Cuando las familias tienen algún tipo de problemática, es muy fácil que esto se refleje en los resultados escolares de los hijos. La mayoría de los chicos conflictivos, con problemas de concentración, despistados, vagos, etc. se ponen a estudiar sólos directamente en cuanto alguien puede pensar que no tienen ningún problema. O mejor dicho, en cuanto su lugar de estudio (tanto lugar físico como lugar ideológico, es decir, el sitio donde muestran sus progresos, el sitio donde crecen como estudiantes) es un lugar distinto que el que les proporciona su entorno familiar; un lugar libre de obstáculos donde se les permita desarrollarse intelectualmente de forma independiente.
El problema es que muchas familias prefieren pensar que es el chico el que tiene problemas y no reconocer que es la familia o los padres los que los tienen.
Tampoco es que podamos decir esto directamente a las familias que vienen. Lo que si estoy pensando que tenemos que hacer es redactar un pequeño escrito de bienvenida para los estudiantes de la ESO y Bachillerato que vengan al centro con sus padres, sugiriendo como solución completa a su problema, que además de apuntar a su hijo a la academia, contraten alguna sesión con nuestro psicoanalísta colaborador (que será el Departamento de Clínica de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero).
Eso es, esa es la solución. Una carta para los padres, para todos los padres que vengan a la academia (porque también hay universitarios que vienen con sus padres). Una carta que sencillamente les recomiende tratar sus inquietudes en un espacio adecuado y hablar con un especialista para poder elaborar correctamente y sin muchos sobresaltos, las vicisitudes del crecimiento de sus hijos.
jueves, 3 de enero de 2008
UOC vs UNED ¿UNED o UOC?
Academia de clases particulares para estudiantes de grados en ingeniería, especializada en UOC y UNED. Estamos situados en Madrid, y damos claese presencial o por Skype (videoconferencia) con la cámara apuntando a la pizarra. Llama al 91 51 51 321 // 687204929, consulta los precios aquí: www.cartagena99.com/Tarifas12_13.pdf, o información general en: www.cartagena99.com
Esta es mi opinión de 2008. Actualmente pienso que la elección depende más del tipo de estudiante, su forma de plantearse los estudio, que de la calidad de la universidad en sí. Sin embargo, esta primera entrada ha dado lugar a casi doscientas opiniones independientes lo cual hace que este artículo sea un valioso documento para conocer muchas impresiones y opiniones reales de alumnos de ambas universidades. Que lo disfrutéis. Y no olvidéis dejar un comentario si habéis estudiado en alguna de estas dos universidades: UNED ó UOC.
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Como todos sabemos, a la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia), le ha salido un duro competidor, la UOC (Universidad Ouverta de Cataluña, o como se escriba).
Yo voy a hablar de las carreras que conozco, es decir, las ingenierías en informática, industriales y telecomunicaciones (que la UNED no tiene).
Yo di clase en la academia San Roman a alumnos de Ingeniería Informática de la UNED y ahora doy clase a alumnos de estas ingenierías de la UNED, y de la UOC, en la academia Cartagena99.
La diferencia entre la UOC y la UNED es que la UOC es mejor: Las prácticas tienen más sentido, están mejor pensadas, mejor puestas, y básicamente los alumnos aprenden más.
En la UNED les dan poca información, pocas herramientas, no pueden consultar... En general, el problema más grave de la UNED es que los alumnos reciben poca atención. Yo creo que la UNED sólo sirve para que se saquen el título los que ya están trabajando en el sector, tienen los conocimientos y solo quieren obtener el título. Pero como necesites aprender está muy complicado, tienes que buscarte la vida, ir a todas las tutorías, molestar a los profesores, etc.
En la UOC al menos los profesores están en red, al otro lado del ordenador, y muchas veces, incluso durante una clase particular conmigo, les han respondido dudas acerca de prácticas etc.
Tampoco es que sean divinos, la UOC también tiene sus problemas, sus asignaturas un poco menos curradas, pero en general la diferencia con la UNED es muy grande.
La diferencia de precios me parece que es también significativa. Eso ya es cuestión de cada uno. Yo siempre recomiendo gastarse el dinero en formación. El dinero invertido en formación es un dinero que no te pueden quitar ni los impuestos ni nadie, no se devalúa jamás (si has estudiado bien siempre te sirve para estudiar cosas nuevas), y lo llevas contigo a todos lados como una tarjeta de crédito.
Me gustaría en otra entrada, reflexionar sobre porqué los sectores de la formación y la sanidad son los que más lentamente y con más problemas se van privatizando. Yo creo que es como un resto de salvajismo primitivo que hace que en general a la gente le cueste pagar por tener una buena salud y una buena formación.
martes, 1 de enero de 2008
El fracaso de las academias
Llegan a mis oídos noticias de academias que cambian de actividad y se dedican a la formación a empresas (nosotros también nos dedicamos a la formación a empresas, pero no hemos cerrado como academia universitaria).
Estas noticias contrastan con la estupenda marcha del negocio que dirijo (Academia Cartagena99: http://www.cartagena99.com/ ), y me parece que debería decir algo al respecto. Hay varios problemas que veo que tienen en otras academias (yo he trabajado para varias academias de Madrid). En mi opinión, el principal problema al que se enfrentan es que cometen los mismos errores que las universidades a la hora de pensar la formación, es decir, que no pueden ofrecer a los alumnos nada muy distinto, salvo un poco más de entusiasmo dando las clases, y nadie paga mucho por eso.
En Cartagena99 queremos organizar talleres de formación de formadores, mostrando a los profesores y aspirantes a profesores cómo se puede realizar un buen trabajo con los alumnos y ayudarles sin necesidad de desgañitarse para lograr que atiendan.
El proceso de formación de un profesor es largo y trabajoso, hay que cambiar numerosas ideas generales que todos tenemos en lo que respecta a la transmisión de conocimientos. Por ejemplo, decimos, que no son los alumnos los que tienen que atender al profesor, si no el profesor a los alumnos. Si los alumnos se siente atendidos, escucharán atentamente cada indicación del profesor. Que tengan problemas con los estudios no quiere decir que no sepan distinguir qué es lo que les beneficia.
Estas noticias contrastan con la estupenda marcha del negocio que dirijo (Academia Cartagena99: http://www.cartagena99.com/ ), y me parece que debería decir algo al respecto. Hay varios problemas que veo que tienen en otras academias (yo he trabajado para varias academias de Madrid). En mi opinión, el principal problema al que se enfrentan es que cometen los mismos errores que las universidades a la hora de pensar la formación, es decir, que no pueden ofrecer a los alumnos nada muy distinto, salvo un poco más de entusiasmo dando las clases, y nadie paga mucho por eso.
En Cartagena99 queremos organizar talleres de formación de formadores, mostrando a los profesores y aspirantes a profesores cómo se puede realizar un buen trabajo con los alumnos y ayudarles sin necesidad de desgañitarse para lograr que atiendan.
El proceso de formación de un profesor es largo y trabajoso, hay que cambiar numerosas ideas generales que todos tenemos en lo que respecta a la transmisión de conocimientos. Por ejemplo, decimos, que no son los alumnos los que tienen que atender al profesor, si no el profesor a los alumnos. Si los alumnos se siente atendidos, escucharán atentamente cada indicación del profesor. Que tengan problemas con los estudios no quiere decir que no sepan distinguir qué es lo que les beneficia.
¿Para qué sirve el "explicar" del profesor?
Si partimos de la base, de que el alumno aprende un concepto cuando es capaz de producir algo con él ("producir algo" puede ser el resultado de un ejercicio, la solución de un problema, etc.) podríamos pensar que las explicaciones no sirven para nada, si no que lo más eficaz es tratar de que los alumnos consigan hacer los ejercicios mostrándoles un ejemplo, etc. Pero esto no siempre es así.
Con una explicación bien desarrollada de un determinado tema o concepto teórico, lo que el profesor logrará (si tiene éxito), es generar en su auditorio, la ilusión de haber comprendido. Y decimos "la ilusión", porque no se ha comprendido nada realmente hasta que no se ejercito, hasta que no se prueba.
Que el resultado de la explicación sea una ilusión no quiere decir que la explicación o desarrollo teórico del tema sean inútiles, al contrario, en muchos casos son imprescindibles.
Sin un poco de ilusión no os levantaríamos de la cama por las mañanas para comenzar el día. Una cierta dosis de ilusión es indispensable. Esto es lo que aporta la expoliación del profesor a los alumnos. No es que les haga entender el tema, es que esa ilusión de haber comprendido algo, es muchas veces indispensable para que muchos alumnos se animen a estudiar, o a intentar hacer algún ejercicio, etc.
Sin ninguna ilusión se corre el riesgo de que el alumno jamás llegue a intentar verdaderamente realizar los ejercicio y tareas propuestos, con lo que fracasará sin llegar a intentarlo. En el polo opuesto estaría el exceso de ilusión. En este caso el peligro sería que el alumno se conformara con la ilusión de haber comprendido y que acudiera al examen con dicha ilusión, con esa sensación de haber comprendido provocada por el profesor en su brillante desarrollo teórico del tema.
Con una explicación bien desarrollada de un determinado tema o concepto teórico, lo que el profesor logrará (si tiene éxito), es generar en su auditorio, la ilusión de haber comprendido. Y decimos "la ilusión", porque no se ha comprendido nada realmente hasta que no se ejercito, hasta que no se prueba.
Que el resultado de la explicación sea una ilusión no quiere decir que la explicación o desarrollo teórico del tema sean inútiles, al contrario, en muchos casos son imprescindibles.
Sin un poco de ilusión no os levantaríamos de la cama por las mañanas para comenzar el día. Una cierta dosis de ilusión es indispensable. Esto es lo que aporta la expoliación del profesor a los alumnos. No es que les haga entender el tema, es que esa ilusión de haber comprendido algo, es muchas veces indispensable para que muchos alumnos se animen a estudiar, o a intentar hacer algún ejercicio, etc.
Sin ninguna ilusión se corre el riesgo de que el alumno jamás llegue a intentar verdaderamente realizar los ejercicio y tareas propuestos, con lo que fracasará sin llegar a intentarlo. En el polo opuesto estaría el exceso de ilusión. En este caso el peligro sería que el alumno se conformara con la ilusión de haber comprendido y que acudiera al examen con dicha ilusión, con esa sensación de haber comprendido provocada por el profesor en su brillante desarrollo teórico del tema.
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