jueves, 25 de junio de 2026

Profesor particular robótico ¿Puede dar clases una IA?

El asunto de si la IA va a acabar con el trabajo lo resolví en el post anterior con el pensamiento de que el trabajo es una necesidad vital humana; subvirtiendo el concepto vulgar de que se trabaja para satisfacer las necesidades por el concepto psicoanalítico de que el trabajo es en sí una necesidad del humano. Freud demuestra que hasta en sueños hacemos un trabajo, que el sueño trabaja, hace un trabajo intelectual sobre la materia prima de los deseos inconscientes... En fin, no sé si quedó suficientemente elaborada esta idea de que el humano necesita trabajar, pero al menos creo que para mí si que quedó claro y me resolvió aquella incógnita del "¿vamos a dejar de trabajar los humanos para que hagan todo las máquinas?".

Bien, pero ahora se me presenta -por parte de un compañero profesor- otra cuestión aledaña pero distinta: ¿Puede la IA hacer el trabajo de un profesor? ¿Puede la IA dar clases a los alumnos que necesitan ayuda para salir adelante con sus estudios? Concretamente la preocupación del profesor es que las familias vayan a poder prescindir de los docentes de apoyo (nosotros, los profesores particulares) pasando a encomendar esa tarea a la IA.

Ahora la cuestión no está en si los profesores se van a quedar o no sin trabajo si no en si el estudiante puede aprender y adquirir destrezas  profesionales y conocimientos científicos con la sola ayuda de un robot (una IA). Pues para responder a esta pregunta es importante saber para qué sirve un profesor, esto es: porqué hace falta un profesor, porqué los estudiantes necesitan un profesor y a veces dos.

La pregunta de mi colega se refería específicamente a los profesores de apoyo pero bien podría extenderse a todos los profesores  al completo, también los profesores titulares de colegio, instituto y universidad. ¿Pueden ser sustituidos por la IA?

 Desde que  se creó la escolástica (creo que fue en la época medieval, con Santo Tomśa de Aquino y otros filósofos religiosos) parece que los maestros de la antigüedad dejaron paso a los profesores.  Querían estandarizar, armonizar la formación, que todos recibiesen la misma formación. Entonces el profesor se limita a resumir o exponer los temas pero ya no es un maestro ni un ejemplo a seguir... si no una especie de facilitador del aprendizaje. Pues yo lo que creo es que, como suele suceder, aunque la humanidad crea que avanza las estructuras antiguas permanecen de forma encubierta. Es decir, que lo de aprender todos lo mismo es una apariencia. Los alumnos necesitan un referente, un maestro, en definitiva: un subrogado paterno. A partir de cierta edad ya los jóvenes no quieren seguir imitando a sus padres, no quieren seguir pareciéndose a ellos, entonces buscan en el mundo subrogados paternos y si el mundo se los esconde u oculta, ellos lo destapan, encuentran y hasta producen.

Aunque el profesor no tenga hoy en día una importancia social ni tan si quiera parecida a la de los maestros de la antigüedad, para los estudiantes sí que tiene una importancia vital. El profesor es un maestro encubierto.

Los jóvenes podrían aprender directamente del libro, o del vídeo de Youtube, o de la IA... pero no lo hacen si no tienen deseo de abrir el libro ni de seguir el vídeo. Pronto llegarán a hacer una IA con aspecto humano que será como un vídeo de un profesor respondiendo a las preguntas de los estudiantes. Pero los estudiantes saben que morirán algún día y ese es su problema. Saben que ellos no son máquinas si no seres vivos, que son imperfectos, mortales... Por eso necesitan ver cómo otros humanos van resolviendo ese problema de la finitud de la existencia, cómo lo sortean o lo sobrellevan. Una máquina no es mortal, no se reproduce por sexuación... no es un humano. Pues bien, las máquinas son herramientas, pueden proporcionar información, corregir un ejercicio, pueden proponer un ejercicio... pero no pueden equivocarse como un humano ni ponerse nerviosas como un humano, ni amar como un humano.

Hace años que me di cuenta que lo que vienen buscando los alumnos que me contratan no es información. Los estudiantes tienen información más que de sobra. Lo que no tienen muchas veces es un humano en quien mirarse, no tienen en su entorno nadie que ame lo que ellos quieren aprender (Álgebra, Cálculo, Física, Química, Electrónica, Programación...) y precisamente lo que necesitan es fijarse en alguien para poder ellos aprender. No necesitan información, necesitan pasión, y la pasión es de mortales. La pasión es lo que sintió Jesucristo cuando se vio muriendo como un ser humano, se dio cuenta que aunque fuese el hijo de Dios y sus palabras y su amor fuesen inmortales, él era mortal. La IA nunca va a sentir ninguna pasión, es una máquina, es inmortal, no les sirve como ejemplo a los jóvenes.

 

 Saludos y gracias por la conversación

 

Kepa Ríos Alday 


 

martes, 2 de junio de 2026

SOBRE EL FAMOSO TEMA DEL IMPACTO DE LA IA EN EL MERCADO LABORAL



Es interesante lo que me pasó escribiendo el artículo anterior: Me di cuenta que trabajar no es, como dicen los economistas baratos, algo que los seres humanos hagan para cubrir sus necesidades vitales. Aunque tengan las necesidades vitales cubiertas los seres humanos necesitan divertirse, gozar, es decir: trabajar.

Porque el trabajo es la manera en la que los seres humanos transforman la realidad: La construyen o la destruyen, la mejoran o la empeoran... eso ya son juicios morales pero lo que es innegable es que transforman la realidad. Es el equivalente al juego del niño en la infancia. El niño en sus juegos fantasea que transforma la realidad pero el adulto la transforma.

Estos párrafos son para lanzar la reflexión de que el trabajo nunca se va a terminar. El ser humano hizo las pirámides de Egipto, la Catedral de Burgos... no necesitaba para nada hacer estas maravillas. Son obras que costaron una cantidad ingente de trabajo, pueblos enteros casi podemos decir que vivieron para lograr llevar a cabo esas obras entre varias generaciones que morían sin llegar a verlas finalizadas... ¿Quién invirtió en esas empresas? ¿A qué accionista mayoritario le interesaba que se construyera La Alhambra?

Cuando no creamos más en el dios monoteísta, ni en la democracia, ni en el capitalismo y sus empresas codiciosas... cuando no creamos más en la guerra, ni en el estado, ni en la familia... igual tendremos que seguir trabajando. Trabajaremos para saber más, para conocer el universo, para hacer crecer a la humanidad... Porque el ser humano tiene el don de trabajar. Como dice el poema de Menassa: El Trabajo Es Un Don:

En una sociedad justa, el trabajo es un don:

una alegría, un bien, humano propiamente,

con el cual se puede modificar lo natural

la vida, los enjambres de sueños, el sol.

Con el trabajo

el hombre pudo volar sin alas

navegar por la mares sin conocer el mar.

Del árbol

estupefacto de sorpresa ante el hombre

pudo el trabajo arrancar una silla

y de la piedra las señales

que forjan el porvenir del hombre,

su casa,

sus monumentos,

su propia lápida.


2

Quiero que siempre llevéis a vuestro lado

la gubia, la garlopa, el martillo, la hoz,

esas frases que servirán hasta el final,

para limar, las asperezas de la muerte.


Y si alguien os preguntara, para qué tanto,

para qué tanta pasión puesta en el trabajo,

vosotros responderéis, con celeridad:

para nada, trabajamos para vivir la vida

trabajamos

para que en el humano mundo

haya señas de que nosotros estuvimos,

creando y trabajando,

tal vez, en este mundo,

que hicimos un trabajo para vivir,

para amar,

para congelar la propia mirada de la muerte

hicimos un trabajo y escribimos un verso.


(Del libro La Maestría y Yo, editorial Grupo Cero).

martes, 19 de mayo de 2026

PORQUÉ NO HAY UNA IA EN ESPAÑA NI EN EUROPA


Yo soy un tecnólogo, alguien apasionado por la tecnología. De niño me impresionaron los ordenadores y quise dedicarme a esto pero luego me he preguntado muchas veces para qué sirve la tecnología, para qué podría servir y para qué la usamos realmente.
En el contexto de mi país (España) y nuestro sistema de producción de mercancías (capitalismo) la tecnología sirve principalmente para tres cosas: a) Ahorro de trabajo humano, es decir, automatización de tareas; b) Para la guerra; c) Para curar o ayudar a vivir a personas; d) Para generar conocimiento científico.
A veces he estado en contra de la tecnología (sí, yo mismo) porque sólo tenía en cuenta los apartados a y b. Realmente esos dos apartados son en los que más energía se pone pero eso no es culpa de los tecnólogos. El ahorro de trabajo humano no creo que sea tan interesante ni que esté tan claro que sea posible. Ayer me estuvo contando mi padre que en su empresa (él era directivo de una multinacional) tenían que llevar a las reuniones en la oficina central los gráficos con los resultados de las ventas, las estadísticas del sector, del mercado... y que para eso tenían que contratar a un estudio de artes gráficas que, a partir de unas anotaciones a mano (papel y bolígrafo) que hacía mi padre, ellos generaban unas transparencias usando letraset* sobre unos gráficos pintados a mano sobre papel milimetrado. Para hacer unas pocas transparencias hacían falta días de trabajo. Entonces cualquiera me dirá que eso ahora se hace en cinco minutos, sí, correcto; y me dirá que el trabajo del estudio de artes gráficas ya no es necesario... Eso ya no estoy tan seguro. Lo que ha pasado es que ahora una transparencia con unos gráficos de barras pintados ya no vale casi nada. Antes los gráficos eran valiosos, los directivos de la oficina central los valoraban mucho, ahora ya no los valoran tanto. Es como la sal, hubo una época donde la sal era carísima porque no se sabía producir industrialmente. Ahora la sal no vale casi nada porque se puede producir muy barata. Sin embargo siguen siendo necesarios los trabajos humanos para mil cosas. Es que el ser humano siempre tiene que trabajar, siempre tiene que apasionarse por algo y si no está muerto. Y si el ser humano se apasiona por algo y trabaja para ello eso será lo que mueva la sociedad.
Ahora están trabajando mucho para la guerra porque se han asustado de tanta soledad que produce el capitalismo. Se han visto rodeados de robots y máquinas que satisfacen todas las necesidades humanas y se han dado cuenta que la comodidad no es lo mismo que la felicidad; se han dado cuenta que por muy perfectamente cubiertas que tengan todas las necesidades eso no les hace felices, por eso han recuperado una afición muy antigua y muy sencilla que es la de la guerra.
A ver si cuando se cansen de la guerra se animan a investigar, a aprender, a hacer cosas por los demás, por la humanidad. Pero tampoco vamos a esperar a que eso suceda, vamos a empezar ya nosotros a estudiar, a trabajar para los demás y no para la propia comodidad si no para el propio deseo... que no es lo mismo ni lo contrario si no otra cosa.


*letraset: para los jóvenes que no lo conozcan, era un sistema de impresión de letras a base de rascar sobre un plástico que superpuesto en la hoja de papel dejaba impresa la letra. Tenía que hacerse letra por letra.


Kepa Ríos Alday

martes, 7 de abril de 2026

LA IMPORTANCIA DEL CONOCIMIENTO DURANTE LA GUERRA


Todos hemos visto en los diversos medios de comunicación, con con sorpresa pero si con la natural advertencia de ciudadanos de un país europeo, cómo la llamada Liga Epstein (USA e Israel) han atacado preferentemente los centros de formación científico-técnica de Irán en estas semanas. Esta tendencia no es caprichosa. Lo que precisamente hace de Irán un país con ínfulas soberanistas es la capacidad de estudio y los conocimientos científico-técnicos del pueblo que lo integra. Esto les hace fuertes y sumamente rebeldes respecto al pago de tributos a occidente (vía consumo a sus empresas).
Algún día tal vez nuestro país también pueda evadirse de la autoridad norteamericana y lograr ser un pueblo unido y con identidad nacional como por ejemplo el chino, el iraní, el ruso, el cubano, el vietnamita, el norcoreano... Países que, sin ser comunistas, tampoco han permitido que las empresas supranacionales tomen control total de sus naciones. Para esto España tiene que formarse científicamente. Hacen falta buenos físicos, matemáticos, ingenieros, arquitectos... y además estos científicos tienen que poder trabajar en proyectos nacionales ya sea a través de empresa publica o de empresa privada con accionariado español.
En Cartagena99 estamos orgullosos de nuestro trabajo, de nuestra labor en pro de la formación superior en las áreas científico-técnicas. Estamos formando a los españoles del futuro.

Kepa Ríos Alday

jueves, 15 de enero de 2026

LA OTAN TOCA A SU FIN. LLEGA LA HORA DE LOS INGENIEROS EUROPEOS

LA OTAN TOCA A SU FIN

No es que lo diga yo, es que lo dice el director de Academia Cartagena99.com: La OTAN es historia.

En este segundo mandato de Donald Trump, que ha empezado hace unos meses, ha quedado dinamitada la OTAN. Sigue existiendo en apariencia, sí, pero ya ha quedado claro que no es lo que que era. Ningún presidente de EEUU anteriormente habría amenazado a ningún socio de la OTAN con nada menos de una invasión como está haciendo Trump con Groenlandia.
El asunto está como quien dice empezando. Tal vez se quede todo en agua de borrajas y no pase de los periódicos (maniobra de Trump para ocultar escándalos amorosos), tal vez Groenlancia ceda y llegue a un acuerdo económico... no sé que va a pasar. Pero para lo concerniente al título de este artículo es totalmente indiferente. Lo importante es que la OTAN ya no tiene sentido de existir. Se supone que es una organización que creó EEUU para defender a las democracias, a la civilización... en España se hizo un referéndum donde había que elegir entre la independencia militar nacional o la estabilidad y protección que nos brindaría pertenecer a la OTAN. La verdad que han sido años muy estables para España. Desde que entramos a formar parte de esa organización en 1982 no hemos tenido golpes de estado ni guerras directas con ningún país. Esto, hay que decirlo, ha sido una auténtica bendición. Aceptamos la protección y control de una superpotencia, de un imperio, a cambio de paz, pero parece que el imperio ya no quiere seguir brindando protección. Al menos ha quedado en claro que sólo nos podrá proteger mientras no le interese ninguna de nuestras propiedades.

Si mañana se descubriesen tierras raras en España, o en cualquier otro país de Europa, según la moral trumpista EEUU podría invadirlo por la fuerza. Si ese país tiene bases de la OTAN pues mucho más fácil, la invasión podría llevarse a cabo directamente desde dichas bases sin necesidad de enviar destacamentos. Esto no es malo ni bueno, simplemente es que el tiempo pasa y los países y sus alianzas se modifican.

LLEGA LA HORA DE LOS INGENIEROS EUROPEOS

No sé si será este año, el que viene, o dentro de 40, lo que está claro es que Europa tendrá que irse deshaciendo de las bases de la OTAN y que la organización va a ir perdiendo peso internacional. Entonces ya no vamos a poder seguir dedicándonos a comprar y vender. O fabricamos o nos dedicamos al turismo y la agricultura (como nuestro vecino Marruecos). El problema es que entre nosotros y Europa no hay un mar, nosotros podemos cruzar la frontera con Francia dando un paseo. Por eso creo que o bien se convierte toda Europa en un resort turístico de China y USA o bien tendremos que empezar a fabricar nuestras propios teléfonos, computadoras, trenes, coches, barcos, aviones... Porque además si no somos capaces de fabricar eso tampoco vamos a ser capaces de tener ninguna autonomía bélica, es decir, ninguna autonomía.

Por eso como humilde director de la academia Cartagena99.com, icono de la docencia de apoyo en el terreno de las ciencias y la ingeniería, lo que recomiendo es: Estudiar; mejorar los conocimientos, dar más peso social a los científicos e ingenieros, al conocimiento... nuestras empresas tendrán que ser competitivas de verdad (sin una bomba atómica apuntando a la competencia), tendremos que saber diseñar mecánica, electrónica, hidráulica, electricidad... Además de volver a cultivar nuestra propia tierra que está baldía, volver a tener nuestra propia ganadería... porque ya la época colonial se terminó, o se está terminando.

He dicho


Kepa Ríos Alday

martes, 14 de octubre de 2025

HABLANDO DE LA IA CON UN ALUMNO

Hoy estuve hablando con un alumno de la academia acerca de la IA. En la conversación salió el ejemplo de que hoy en día nadie de nosotros sabría tejer una manta (por decir algo necesario) o hacer una silla de enea... hay oficios que se pierden porque lo hacen las máquinas. Leí un libro ambientado en el siglo XVIII había un oficio que era el de despertador, un tipo que se encargaba de llamar a las puertas de las casas a la hora que se le había encargado. Ya nadie sabe calcular una raíz cuadrada a mano, ni un logaritmo... Eso no significa que cada vez seamos más tontos o que vayamos perdiendo habilidades si no que lo que necesitamos saber ahora son otras cosas que las de hace cien años.
Lo que sí que le he dicho al alumno es que hay algo que no cambia: que hay que aprender siempre. Sea lo que sea pero aprender te transforma y es una gozada, te da vida y alegría. Y todo lo que se aprende sirve para algo, porque si no no se aprendería. Quiero decir que si a ti no te sirviese para nada aprender algo no podrías aprenderlo. Si lo aprendes es porque en algún momento has sentido la necesidad, el deseo, de aprender determinado concepto o adquirir determinada habilidad. Por eso creo que no hay que obligar a aprende; ni tan si quiera hay que "hacer" aprender ¿Porqué? Porque no se puede, es un esfuerzo inútil intentar hacer que alguien aprenda algo que no desea aprender. Entonces ¿Qué es lo que hace un profesor? Un profesor lo que tiene que hacer es "dejar" aprender, tolerar que otros aprendan a su lado. Eso es lo único que puede hacer.
Bueno, a decir verdad hay algo muy importante que un profesor también hace, pero lo tiene que hacer naturalmente, sin darse cuenta el mismo: Amar aprender, amar el conocimiento, el saber... Yo diría que esas son las dos características que hacen a un profesor: Amar aprender él mismo y dejar aprender a otros. El resto de características o de nociones que se necesitan para ser profesor son meras contingencias. Por eso me da miedo hacer el CAP (Curso de Adaptación Psicopedagógica) porque creo que exista el riesgo de que me hagan aborrecer esta profesión que amo y que es mi vida.
Yo soy profesor de los que había antes que existiesen las escuelas (creo que la escolástica empezó con Santo Tomás de Aquino en el siglo XIII) y las universidades, un preceptor, como Aristóteles, de los que trabajan para el alumno, directamente para su aprendizaje; no como las instituciones que trabajan más bien para su propia gloria (o fama) y mantenimiento.

martes, 20 de mayo de 2025


He escrito un poema para ponérmelo de reseña a mi mismo pero Google no me deja publicarlo. Estos norteamericanos cómo son: ¡Ellos pueden soltar bombas atómicas pero nosotros no podemos soltar ni un poema! Bueno, pero aquí si me lo dejan publicar de momento, ahí va:

Qué bonitas las reseñas,
son un remanso de paz
aquel que busca querella
aquí no la encontrará.
Somos profesores, oiga,
vendemos sólo verdad:
cálculo, álgebra y ciencias
para poder saber más.
Vendo un kilo de ecuaciones
muy bellas para operar,
hermosas desigualdades
y rectas para ajustar.
Vendo diseños, circuitos,
y algún sistema lineal.
Derivadas, integrales
de función exponencial...
por vender vendo de todo
mejor no lo encontrarán.
Programillas con sus bucles,
vectores donde iterar
una variable que auxilia
cuando vamos a operar.
Párese aquí buena gente
que yo les voy a enseñar
aprobarán el examen
o lo han de recuperar.
Pasen, pasen, a estas aulas
que aquí van a conseguir
resolver esos problemillas
que no les dejan vivir.
Les enseñaré el trabajo
sagrado del aprendiz
que estudiando sale a flote
y puede nadar feliz.

Kepa Ríos Alday