Esta frase del pensador Miguel Óscar Menassa es una verdad difícil de encajar para los tecnólogos como yo. Nosotros creemos que el progreso es que el móvil sea cada vez más potente, que sea capaz de ejecutar más programas, tener mayor número de funcionalidades... pero lo cierto es que el hombre sigue relacionándose con sus semejantes de manera muy similar a como lo hacía hace miles de años. Los celos, la envidia, las pasiones exacerbadas... los sentimientos de propiedad, la traición... hay muchos aspectos que siguen sin progresar y son mucho más difíciles de hacer progresar que la tecnología (el objeto técnico). Yo como director de esta academia tengo que progresar cada vez más como ser humano para aprender a tratar bien a los alumnos y profesores del centro. De tecnología también tengo que saber pero es cierto que esta no es la parte más importante de mi trabajo, es una parte accesoria.
Saludos y gracias por la conversación
Kepa Ríos Alday