martes, 15 de enero de 2013


Me ha sorprendido la noticia de la suicidio de este chico, Aaron Swartz, un programador estadounidense de 26 años. Un chico muy inteligente, estudioso, brillante... En este sentido, la verdad, me ha recordado a algunos de mis alumnos en la academia. Por lo visto el chico, además de un brillante programador que había participado en proyectos importantes, era un activista a favor de la web democrática, el conocimiento abierto y gratuito, el software libre y gratuito, etc.
Según cuentan en la web (ver artículos en los enlaces de abajo) padecía depresiones y no pudo soportar la presión de estar acusado por el gobierno de EEUU de un delito grave (por hackear una base de datos de documentos científicos que pensaba liberar. La hackeo para demostrar que era posible, había avisado públicamente que lo iba a hacer). A estos chicos lo que pasa es que les dan mucho conocimiento científico, matemático, tecnológico... y no les enseñan nada del alma humana. Y ni si quiera les hacen apenas instruirse en literatura, ni en ninguna otra ciencia que la suya (no les dan a conocer el psicoanálisis, la literatura, la política, ni si quiera religión, poesía...), o del valor (marxismo, historia de la economía...), con lo cual, a pesar de que pueden detectar las injusticias, la mezquindad del mundo, la estupidez, la codicia, la enfermedad psíquica... no pueden trabajar sobre ellas, ni resolverlas. Están condenados a ese sufrimiento constante. Habria que poner una ONG para ayudar a los niños norteamericanos, para darles psicoanálisis, alguna ayuda personal al menos. Yo creo que si este Aaron hubiese venido a mi academia no se suicidaba. En Cartagena99 el director habla con los alumnos. Yo les pregunto cómo les ha ido en los exámenes, qué notas han sacado en todas las asignaturas, no sólo en las que les doy yo clase. ¿Por qué? Porque me gusta mi trabajo, porque quiero. Me parece que es parte de mi trabajo, y realmente, cuando estás trabajando todos los días con un alumno o alumna, realmente quieres que le vaya bien en todo, y le ayudas en todo lo que puedes. Me gusta ver a las chicas y a los chicos crecer a mi alrededor y luego irse. Volar por el mundo envaneciéndose de los conocimientos adquiridos. Como yo a su edad.
La academia está siempre llena de revistas de poesía: Las 2001 Noches, NADIE, NUNCA, ME ALCANZARÁ, SOY LA POESÍA... y de literatura y psicoanálisis: Extensión Universitaria, LA REVISTA DE PSICOANÁLISIS DE MAYOR TIRADA DEL MUNDO. Que se pueden llevar, y si veo a alguien con un libro siempre le pregunto qué lee, le recomiendo algo... la lectura es una gran compañía. Resulta insultante para el hombre hablar de animales de compañía. La compañía de un hombre y de una mujer es un hombre y una mujer. La poesía, los libros, el cine... Todo esto está presenten en estas dos revistas. También tengo tarjetas del Departamento de Clínica Psicoanalítica Grupo Cero. Así que me parece que la academia está bien atendida en el aspecto psíquico, espiritual... No voy yo tampoco, a estas alturas, a vanagloriarme de nada, pero la tengo un libro de poesía publicado. También alguna clase de psicoanálisis, y apuntes que tomé durante las clases están por los blogs. Por facebook, en el blog de estudiante grupo cero...

http://www.rtve.es/noticias/20130113/muere-aaron-swartz-26-anos-programador-activista-desarrollo-tecnologia-web-rss/600365.shtml

http://alt1040.com/2013/01/aaron-swartz-open-data-investigacion
Aaron Swartz

sábado, 29 de diciembre de 2012

Sobre los nuevos planes de estudio. Noticia vista en El País (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/12/28/actualidad/1356713837_903659.html)
Los estudiantes no son gilipollas, se dan cuenta de todo. Se dan cuenta de que el gobierno, es decir, el mundo adulto a donde van a tener que llegar, está quitando dinero de educación para dáselo a los bancos. Eso, ese acto, esa acción, es un mensaje más poderoso que todas las chorradas que puedan decir luego las autoridades educativas a los chavales. Los jóvenes se fijan más en lo que haces que en lo que dices. Se enseña mucho más por el ejemplo que por lo que se diga. Este gobierno les ha dicho a nuestros jóvenes que es más importante el dinero de los bancos que su educación. Ahora intenta educarles que ellos ya saben perfectamente lo que de verdad te importa. Saben perfectamente que si les toca la lotería o consiguen mucho dinero con un negocio suertudo, van a ser más respetados que si se hacen doctores. Y ahora ya puede decir lo que quiera la autoridad educativa que ya sabemos que de autoridad tiene muy poco y de educativa menos que nada

viernes, 21 de septiembre de 2012


Sobre la libertad de expresión y la libertad de prensa

Esto que está pasando ahora en el mundo árabe, que haya muerto gente por una película, que pueda morir gente por publicar una viñeta en un periódico... coloca a los amantes de la cultura en una situación difícil. Nosotros siempre habíamos estado a favor del que escribe, del que dibuja, del que filma, y en contra de quien mata, amenaza, agrede... Desde hace siglos hemos visto cómo los poderosos han perseguido, marginado, asesinado y torturado a los más grandes poetas y creadores para mantenerlos callados y evitar así la transformación de los estados, religiones o morales imperantes. Sin embargo hoy en día, comienzos del siglo XXI, parece que son los débiles los que persiguen, proscriben y censuran, a artistas e intelectuales pertenecientes a países y sociedades muy poderosas en todos los puntos de vista (económico y militar).
Estos intelectuales de occidente, ya sea periodistas, actores, escritores... son realmente empleados de la industria cultural, mercenarios de los mass media, que viven de decir lo que los capitalistas quieren que se diga. Y de generar, defender y tratar de imponer en todas partes, lo que los capitalistas quieren que sea la cultura.
Casos como el de Argentina, con el diario El Clarín, o el aún más evidente caso de Ecuador, donde el presidente electo (Rafael Correa) tuvo que perseguir judicialmente a los directivos de los principales medios de comunicación que, según el mismo Correa advirtió, pertenecían al capital financiero o estaban directamente controlados por él; o el caso de Italia y de España, donde un magnate de la industria de la comunicación (Berlusconi, en España es propietario de El Mundo, Telecinco, Cuatro, LaSiete...) se ha demostrado capaz de controlar y dirigir la opinión pública a su favor durante décadas. Ponen de manifiesto hasta qué punto los grandes capitalistas utilizan los medios de comunicación en su interés, impidiendo el cambio político, la transformación social e incluso obstaculizando a la justicia y a las instituciones democráticas.
En este contexto, las asociaciones de prensa, los periodistas, e incluso muchas asociaciones de artistas e intelectuales aparentemente libres, cuando defienden la libertad de expresión y la libertad de prensa, no hacen sino trabajar para quien les paga, para quien les da de comer. Lo que antes eran medios de expresión ahora son medios de opresión; lo que en otro tiempo era información, por momentos se convierte en suplantación de dicha información.
Mientras que toda la prensa está casi unánimemente de acuerdo en reconocer el desinterés que muestra el pueblo occidental hacia la cultura “culta”, la lectura, el desarrollo intelectual... vemos cómo esa misma prensa mantiene en el candelero a artistas e intelectuales totalmente insípidos, indiferentes, sin ningún tirón, al tiempo que ningunean y condenan al silencio el genio de grandes creadores como sucedió con las películas y libros del gran Miguel Oscar Menassa, y su grupo de poetas, creadores y escritores; y como sucederá seguro en otros países con sus verdaderos poetas que probablemente nunca conoceremos.
A veces pienso que occidente se ha convertido en una inmensa nación de esclavos, de personas que se han tenido que vender para poder ser aceptados en su sociedad. Personas que han tenido que esclavizar, no tanto sus manos o su cuerpo, sino su forma de entender la vida, su forma de pensar.
Como no hay pueblo, no hay sociedad civil, los intelectuales no representan más que a los intereses económicos que los mantienen. No sólo no representan ningún pueblo, ni trabajan para liberar ningún alma oprimida, si no que, como las almas oprimidas no quieren liberarse, los intelectuales, periodistas y demás artistas frustrados, trabajan para que las almas oprimidas sigan oprimidas, los imbéciles sigan imbéciles, y los que aún no lo son del todo vayan apagando poco a poco los destellos de sus inteligencias.
La libertad se ha vendido, cuidado, los libertadores ahora vienen realmente para reclutar esclavos. Los atentados contra embajadas occidentales en países árabes, por las viñetas del Charlie Hebdo y la película sobre Mahoma... ¿son realmente actos contra la libertad de prensa o son el amotinamiento de un pueblo que se resiste a ser esclavizado?

Kepa Ríos Alday

domingo, 16 de septiembre de 2012


LA PASIÓN POR APRENDER O HISTORIA DE UN PROFESOR

He encontrado hoy en El País una bella historia ejemplar: http://politica.elpais.com/politica/2012/09/14/actualidad/1347652102_676897.html

Es la historia de una gran profesora y de una gran mujer. El amor por el aprendizaje se demuestra aprendiendo, y es la mejor cualidad que puede tener un profesor, si no la única realmente necesaria.

Cada vez que aprendemos algo demostramos...
Humildad: Porque para aprender se parte siempre de una situación de carencia, de ignorancia, que es preciso reconocer para poder transformar.
Capacidad de amar: porque para aprender algo es preciso desear aprenderlo, es decir, admirar en alguien ese saber; es decir, admirar a alguien más que a uno mismo.
Generosidad: Porque siempre que aprendemos algo todo nuestro entorno se beneficia. También generosidad con nosotros mismos porque también nosotros mismos nos beneficiamos.

Pienso que no debería existir ninguna carrera para ser profesor. Nadie puede enseñar a enseñar a nadie. Por el contrario, se debería exigir a los profesores que tuviesen conocimientos de varias disciplinas distintas. El profesor enseña contagiando su pasión por aprender al alumno, explicar también explican los libros.

jueves, 6 de septiembre de 2012

MENOS ABANDONO ESCOLAR GRACIAS A LA CRISIS???


http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/05/actualidad/1346863816_510992.html

Vaya, parece ser que si hay trabajo no estudiamos y si estudiamos es porque no hay trabajo. Habría que preguntarse qué esperamos de la vida, para qué vivimos (o más bien para quién) . ¿Acaso se goza más ganando dinero que estudiando? Lo cierto es que desde que los niños están en la ESO ya les están diciendo que tienen que estudiar para poder tener un buen trabajo y ganar mucho dinero. Eso es porque nosotros mismos, los adultos, que somos una panda de enfermos corruptos, pensamos así.
Es muy difícil pensar de otra manera. Hay que aprender a pensar así, hay que tomar algún maestro, alguien que nos haya podido transmitir el amor, la pasión de transformar, de transformar la realidad exterior, la sociedad, la realidad que nos rodea... Y esto hoy en día es muy difícil. O no tenemos dinero, o no soportamos la angustia que conlleva cualquier transformación.... Bueno, no me quiero quejar, y menos aún cuando me considero un privilegiado en cuanto a mis maestros.
En vez de eso, aquí va otro pensamiento, otra forma de pensar el asunto: Niños, aprovechad para estudiar ahora, que de mayores tendréis que trabajar y ganar dinero para poder pagaros los estudios, y quién sabe si podréis seguir estudiando.

Kepa Ríos Alday